El pago de las prestaciones por desempleo gestionado por los sindicatos cuesta al Estado 165 millones de euros, aunque existe un organismo público (CAPAC) que cumple la misma función para aquellos trabajadores que no están afiliados a ningún sindicato. El total de los gastos administrativos que origina el pago de estas prestaciones se elevó a 205 millones de euros en 2012, según ha indicado la ministra de Empleo belga en respuesta a una pregunta parlamentaria. De ellos, como se ha señalado, 165,9 corresponden a los sindicatos y 39,1 a la CAPAC. Este mecanismo de pago se remonta a los orígenes paritarios de la seguridad social, en los que los sindicatos tuvieron un papel relevante.
Como contraprestación del pago anterior, el Gobierno belga quiere implicar a los sindicatos en la lucha contra los “falsos desempleados”. La idea es la siguiente: los sindicatos recibirían inicialmente una cantidad inferior a la actual por la gestión administrativa de pago de las prestaciones, pero esta cantidad podría incrementarse a través de una especie de “bono” vinculado al descubrimiento de “falsos desempleados”, es decir, de quienes reciben fraudulentamente prestaciones por desempleo.
Fuente: Actualidad Exterior; MEYSS; L’Echo 31.05

